(Intento de) Semántica Estructural, de Algirdas Julien Greimas: Definición y concepción de la Estructura


"Y, sin embargo, como ha notado justamente Jakobson
hablando de quienes dicen "que las cuestiones de sentido carecen de sentido para ellos: cuando dicen "que carecen de sentido", una de dos: o bien saben lo que desean decir, y en virtud de ese mismo hecho la cuestión del sentido adquiere entonces sentido, o bien no lo saben, y en ese caso su fórmula es absolutamente carente de sentido"
(Essais, pags. 38-39)" (Greimas p. 10)
La semántica, a diferencia de otras disciplinas lingüísticas, no ha podido establecerse como ciencia. Y es que el principal problema que se presenta es precisamente en la determinación de la unidades constitutivas de su objeto de estudio. "[E]s normal (...) el preguntarse, todavía hoy, si la semántica posee un objeto homogéneo y si ese objeto se presta al análisis estructural o, dicho de otro modo, si tenemos derecho a considerar a la semántica como una disciplina lingüística" (Greimas p. 9).
Piénsese, por ejemplo, en la fonología y el inventario establecido y restringido de fonemas. En la semántica, como ciencia del significado del signo lingüístico, sería menester un inventario inmenso, considerando que la lengua no es un sistema de signos, sino un conjunto de sistemas de significación, es un sistema abierto, puede ampliarse y se amplía constantemente.
El significado existe, podría decirse, a nivel de percepción. Lo que se percibe son, sin embargo, diferencias, rasgos opositivos. Para Greimas, esta percepción de las diferencias quiere decir captar al menos dos términos-objeto como simultáneamente presentes y vincularlos de una manera u otra (28). Es decir, deben tener a su vez algo en común y algo distinto. Es por esto que un término-objeto no conlleva significación en sí mismo, ya que la significación presupone la existencia de relaciones. Así, el signo lingüístico adquiere su significación, y por consiguiente su valor. El significado es dado por la existencia del signo en el sistema, en las estructuras de significación. Por lo tanto, es necesario estudiar la significación a nivel de estructura y no de los elementos.
De aquí que Greimas proponga para el estudio semántico las estructuras elementales. Las estructuras elementales son relaciones entre dos signos o conjuntos significantes (También llamados estructuras semánticas o conjuntos organizables de significados). Tómese como ejemplos:
a) Carretera nacional v/s Carretera comarcal

b) Grande v/s Pequeño. (Ejemplo sacado de Greimas p. 30)

En el ejemplo a) es claro, hay marcas formales en el significante que permiten oponer ambos conceptos. En este caso, se dice que "carretera" conjunta, mientras que "nacional v/s comarcal" disjuntan. Es en el ejemplo b) donde se presentan problemas, los dos aspectos de la relación (conjunción y disjunción) no son inmediatamente visibles, "los parentescos estructurales a los que procedemos son de orden puramente conceptual y, por una parte, subjetivo, salvo cuando otra ciencia nos proporcione criterios objetivos" (Mounin p. 117) .Greimas sale de este apuro, proponiendo una nueva formalización de las estructuras elementales: "La estructura elemental hemos de buscarla, por tanto, no al nivel de la oposición pala v/s bala, sino al nivel de P v/s b" (31). Esto, porque ambos términos-objeto son comparables a un mismo nivel (sonoridad, en este caso), su oposición se sitúa en uno solo y el mismo eje, siendo ambos términos los extremos de este. Este "común denominador" Greimas lo llama eje semántico.
"[L]a estructura es el modo de existencia de la significación, caracterizada por la presencia de la relación articulada entre dos semas" (Greimas p. 42).
La relación entre ambos términos en el eje semántico, se puede ilustrar como: A/ r (S) /B, donde "A" y "B" serían los términos-objeto, "r" la relación, y "(S)" el contenido semántico de esta, es decir, el eje. El contenido semántico, el eje, se puede interpretar como la relación (r) entre un elemento y otro, que sería (s1) y (s2), siguiendo con el ejemplo anterior, (sonoridad) y (no sonoridad). Entonces, el esquema anterior se presenta también como A (s1) r B (s2). Este modelo, permite analizar casi cualquier estructura. Los elementos de significación (s1, s2) tradicionalemente llamados rasgos distintivos, opositivos o elementos diferenciales. Greimas los llama Semas, que son propiedades de los términos objetos. Lingüísticamente, las cualidades (o semas) constituyen y definen a los términos objetos, o lexemas, que son una colección de semas.

Nota: Cosidérese el tema de los ejes semánticos. Esta artimaña estructural hace patente un problema que se le presenta a la semántica, y es que ninguna lexía está en relación de oposición directa con todas las otras de la lengua. Una lexía solamente está en relación de oposición semántica directa con un número relativamente pequeño de otras lexías, que sean diferentes pero a la vez similares. No hay oposición porque no son homogéneos. La elección misma del criterio que conformará el eje semántico pese a ser pertinente, es subjetiva.

Un eje semántico se articula en dos semas, sus extremos. En una oposición sémica, como ya se vió, hay un término marcado y otro no, un sema presente en un polo (positivo) y el mismo sema ausente en el otro (negativo) . Sin embargo, hay oposiciones que constatan la presencia de un tercer término-objeto, intermedio,que no se designará ni por la presencia de un sema ni por su ausencia. Será un término neutro. Hay otro caso, en que el tercer término se designa por la presencia y ausencia del sema. En este caso, se denomina complejo.

Referencias: A. J., Greimas. Sémántica Estructural. Madrid, Gredos 1966.